Escribir diarios es un buen ejercicio intelectual. Además de practicar la escritura y ordenar las ideas, el diario nos permite ordenar la vida y nos muestra de donde venimos cuando más falta nos hace recordarlo.

El diario tiene, en principio, un único lector: el propio autor. Pero estoy convencida de que siempre escribimos para que nos lean. Y deseamos secretamente esas incursiones fugaces en nuestra intimidad.

Leo estos estos días Renacida. Diarios tempranos (1947-1964) , los diarios de juventud de Susan Sontag (1933-2004) , que recopiló su hijo, David Rieff, tras la muerte de la escritora.

 

Me admira la madurez con que Sontag acomete la construcción de una identidad al margen de los cánones sociales al uso. Una madurez conseguida a base de lecturas y reflexión solitaria.

Escribir diarios

Leer para escribir

 

Lo más valioso es la vitalidad –no en un sentido siniestro, a lo D.H.Lawrence– sino la voluntad, la energía y los deseos de hacer lo que se quiere hacer y no hundirse con las decepciones. Aristóteles tiene razón: no se ha de tener como meta la felicidad: es un derivado de la felicidad dirigida a –

 

La transparencia con que muestra sus afectos y desafectos hacia las personas que se cruzan en su vida. Sus contradicciones.

 

Mi vida emocional: dialéctica entre el anhelo de privacidad y la necesidad de sumergirme en una apasionada relación con otro. Con Philip

[el marido] no tengo ninguna, ni privacidad ni pasión. Ni el aumento de la identidad que solo se conquista mediante la privacidad y la soledad, ni la espléndida, heroica y hermosa pérdida de identidad que acompaña la pasión.

 

La clarividencia con que traza su futuro y decide que quiere escribir. Y, en especial, la cercanía que siente el lector con cierta lucha interior.

 

De ahora en adelante voy a escribir cada maldita cosa que se me pase por la cabeza.

 

Su crudeza al hablar de la dificultad de escribir. La honestidad ante el papel.  La ausencia de sensiblería y decoración como principio.

 

No me importa si es pésimo. La única manera de aprender a escribir es escribiendo. La excusa de que lo que se está contemplando no es suficientemente bueno.

 

 

Posted by Conxita Golanó