enviar

 

 1. Reduzca el volumen de emails que envía, así recibirá menos.

Valore detenidamente el canal idóneo para cada situación. Antes de enviar un mensaje que pueda generar una larga
discusión y un intercambio numeroso de mensajes, valore otros canales, como una reunión sincrónica en directo, una llamada telefónica o el sistema de mensajería inmediata de la empresa (Yammer).

 2. No abuse de la opción “responder a todos”.

Cuando envíe un email a una lista de distribución amplia incluya la advertencia “Para ahorrar tiempo, por favor, contestadme sólo a mí en lugar de a todos los destinatarios incluidos en el mensaje”.

3.  No abuse de “Con copia a”.

Sólo hay que enviar copia de los mensajes a aquellos que tienen que estar informados del contenido. Abusar de esta opción pude hacer que el que envía el mensaje parezca inseguro.

4.  Vincule todos los emails a una necesidad empresarial estricta.

Antes de enviar un mensaje, asegúrese de que es necesario (¿mi destinatario lo necesita para hacer su trabajo?), apropiado
(profesional e inofensivo) y que lo envía a quién tiene que enviarlo (y a nadie más).

5. Mejore la calidad del email.

Redacte mensajes dirigidos a un objetivo y escritos en un estilo claro. Utilice fórmulas de disponibilidad y amabilidad y no se olvide del diseño visual: la primera impresión sí cuenta.