5 reglas de claridad en el lenguaje

 

Si buscamos hacernos entender, utilizar un lenguaje eficaz debe ser una prioridad. Un estilo oscuro sólo queda justificado cuando nos proponemos dificultar el acceso a la información u ocultar la falta de ideas.
En Politics and the English Language, un ensayo del año 1946, George Orwell propuso 5 sencillas reglas para comunicar con claridad las ideas.

1. Evite utilizar metáforas, símiles o frases hechas, como por ejemplo: “hombro con hombro”, “talón de Aquiles”, “canto del cisne”, etc. Estas expresiones están tan gastadas que ya no producen ninguna respuesta emocional en el lector. Tómese su tiempo para inventar imágenes frescas y poderosas.

2. Nunca utilice una palabra larga si puede utilizar una corta. Las palabras largas no le harán parecer más inteligente. Si no se utilizan bie tendrán el efecto contrario, y harán que lo que escriba suene pretencioso y arrogante. También son más difíciles de entender y de leer. Cuando Faulkner criticó a Hemingway por elegir palabras cortas y usuales, éste contestó: “Pobre Faulkner. ¿Piensa realmente que las grandes emociones vienen de las grandes palabras?”

3.Si puede eliminar una palabra, elimínela. Todas las palabras que no aportan significado disminuyen el poder del texto. Menos es más.

4.Nunca utilice la pasiva si puede utilizar la activa.

El hombre fue mordido por el perro (pasiva).
El perro mordió al hombre (activa).
La frase en activa es mejor porque es más corta y contundente.

5.Nunca utilice una frase extranjera, una palabra científica o técnica si puede encontrar un equivalente en español.

6.Regla comodín: utilice el sentido común y rompa cualquiera de estas reglas antes de decir una barbaridad.

Espero que estas reglas le resulten útiles, y que las aplique para comunicarse un poco mejor. Si le ha gustado este post, le recomiendo el ensayo original de Orwell. Contiene muchos ejemplos útiles y, por supuesto, es un placer leerlo.